Es un hecho que actualmente hemos estado alejados de muchos de nuestros seres queridos o haciendo home office debido a las disposiciones sanitarias en la que nos encontramos desde hace ya varios meses.

Esta situación indiscutiblemente nos ha obligado a hacer uso de diversos medios virtuales para mantenernos conectados con nuestras familias o con nuestras actividades laborales. Las reuniones virtuales son una gran opción para sentirse en familia, como parte de un equipo de trabajo o para dar seguimiento al desarrollo de un negocio.

Hay varias opciones para hacer videoconferencias o reuniones, como Skype, Google Hangouts, Face Time, Facebook Messenger, entre otras, sin embargo, la de mayor preferencia es Zoom dada su relativa simplicidad. Sólo se requiere un móvil, una computadora o una tablet, descargar la aplicación, registrarse y una buena conexión a internet,

Hasta hace poco, la plataforma Zoom se usaba como servicio de videoconferencia para el trabajo pero actualmente, es de gran utilidad para cualquier persona, desde niños hasta adultos mayores. Con un clic se puede charlar con varios participantes o unirse a conferencias de cualquier tema y en cualquier lugar.

Cada día son millones de personas que utilizan esta plataforma para desarrollar sus actividades, como clases en línea, webinars, gimnasios, reuniones de grupos y asociaciones, o simplemente para socializar y convivir un poco en reuniones de amigos o festejos familiares. Todo esto lo puedes hacer tan elaborado como tu quieras, hasta lograr una producción de video profesional, lo que actualmente se conoce como streaming.

En el caso de reuniones familiares, es recomendable agendar previamente la fecha y la hora con todos los participantes. La invitación puede hacerse por correo electrónico o por mensaje de texto. También pueden planearse algunas actividades que motiven la convivencia.

Si la reunión es de trabajo, es recomendable que el anfitrión:

  1. Comunique el propósito de la reunión
  2. Envíe una agenda de trabajo
  3. Sea puntual
  4. Compruebe 10 minutos antes que audio y video funcionan correctamente, así como los apoyos audiovisuales, como imágenes, gráficos y videos que compartirá en la reunión
  1. Dé una buena bienvenida uno a uno
  2. Presente a los participantes
  3. Haga que participen (controlando tiempo de exposiciones, tomar notas, respondiendo chats, moderando, etc.)
  4. Grabe la sesión

Sucede a menudo que si como anfitriones no planeamos nuestra reunión, los participantes se dispersan y pierden el interés. Si hay una agenda de trabajo, habrá oportunidad de analizar los puntos a tratar y hacer aportaciones valiosas.

Son muchas las ventajas que ofrecen las reuniones o videoconferencias virtuales, así que en la medida que se domine la plataforma, será el éxito de las sesiones.

Se pueden hacer cosas muy profesionales como combinar Power Point, un video, fotografías, ver una página, en fin,  una producción de video profesional. Para esto te recomendamos pedir apoyo a profesionales para que tu reunión vaya al máximo nivel.